Apego desorganizado: te quiero cerca pero me da miedo

Apego desorganizado: te quiero cerca pero me da miedo

El apego desorganizado es el gran desconocido de los 3 estilos de apego inseguro. Parece que todos los focos van para el apego ansioso y el apego evitativo. Poco se habla de él, así que aqui te cuento todo lo que necesitas saber de este estilo de apego.

APEGO DESORGANIZADO: EL GRAN DESCONOCIDO

 

Seguro que estáis cansados de ver post en instagram y otras redes sociales infinidad de post acerca del apego ansioso y el evitativo. ¡Yo me incluyo! Y es que el estilo de apego desorganizado tiene muy poca incidencia en la población. Entre un 3-5% de la población tiene este estilo de apego inseguro. Pero eso no implica que no haya que  hablar de él, ya que muchas personas lo sufren hoy en día y también muchas personas lo confunden con los otros estilos de apego.

 

Siempre se define el apego desorganizado como la mezcla del apego ansioso y el evitativo. Y es que así es, pero no como la gente se imagina.

 

Muchas personas con apego evasivo o evitativo, creen tener también apego ansioso al tener ansiedad en las relaciones. Pero lo cierto es que el apego ansioso va más allá de sentir ansiedad en las relaciones. Podemos sentirla en determinados momentos con otros estilos de apego, como durante una ruptura, ante la ambivalencia de la otra persona, los chantajes emocionales, la invalidación o una crisis de pareja. Y eso no definirá nuestro apego.

¿DE DONDE VIENE EL APEGO DESORGANIZADO?

 

Este estilo de apego viene de infancias donde hubo maltrato y negligencia, donde el vínculo para el niño era percibido como peligroso. Y como la tendencia del apego es acercarnos a nuestras figuras de apego para proveernos de amor y seguridad, lo hará pero con un miedo horrible.

 

Por eso siente la ansiedad del apego ansioso a la cercanía, y la desconexión y miedo que le hace huir cuando lo tiene como el apego evitativo.

 

Si quieres saber más tienes un capítulo de mi podcast «Cicatrices Doradas» donde os hablo en profunidad del apego desorganizado. Puedes escucharlo en Spotify,Ivoox, Podimo y Youtube. Os dejo aquí el enlace.

 

Así como en los otros apegos inseguros no siempre es necesario terapia, en el apego desorganizado tiene detrás un gran trauma, por lo que para sanar es necesario tomar terapia.

 

También te dejo el formato podcast en vídeo por si prefiers verlo y saber más sobre el tema.

 

¿Qué temas os gustaría que hablara en mi podcast? ¡Os leo!

 

un abrazo,

Marta Castelos

7 Consejos para mantener los celos patológicos a raya

7 Consejos para mantener los celos patológicos a raya

 

Los celos son una de las demandas más habituales en nuestras consultas. Crean muchísimo malestar, dolor, ansiedad y distancia en las relaciones. Trae muchos problemas y vivir así es una agonía. La buena noticia es que pueden sanarse. Aquí os voy a contar que son exactamente los celos, los tipos que hay y 7 consejos para mantener los celos patológicos a raya.

 ¿Qué son los celos?

Pues los celos son una respuesta emocional natural que nace cuando tenemos miedo a perder algo que es importante para nosotros. En el caso de las parejas sería a perder la relación que tenemos. Hasta cierto punto los celos son normales. Cuando quieres a alguien no quieres perderle, y si hay una amenaza real pueden ser útiles porque nos dan la señal de alarma de que debemos realizar una serie de acciones para mantener nuestra relación. En un nivel normal se pueden gestionar bien, como un pinchazo en el estómago que lo dejas pasar y se van.  

El problema no es tanto la respuesta emocional en sí, ya que es humana y normal tenerla, sino las respuestas que provocaría en nosotros como el control, la manipulación, el chantaje emocional, las inseguridades… que entonces ya serían celos patológicos. Se desconfía de la pareja, se está siempre alerta a posibles amenazas de infidelidad y cualquier indicio puede ser motivo de celos. 

Y dentro de los celos patológicos los podemos dividir en dos clases: los infundados y los fundados. Los infundados serían aquellos que no tienen base ninguna que los acompañe, sino que dependen de las inseguridades propias de la persona y los fundados serían cuando tenemos motivos más que de sobra para tener desconfianza de nuestra pareja.

 

Con los celos patológicos la ira te devora por dentro y te hace obsesionarte, con niveles muy altos de estrés, ansiedad, miedo y tristeza. Es una forma de controlar que la otra persona no se vaya, de mantener el vínculo, creando muchísimo malestar tanto a quien los padece como a quien los sufre.  Perdemos totalmente el control y el norte, se siente muchísimo dolor, y nuestras inseguridades y carencias van creciendo igual que los celos. 

 

Los celos patológicos no son muestras de amor, sino que son señales de inseguridad, desconfianza, sensación de inferioridad y miedo a la pérdida y abandono. Estos sentimientos no aportan nada bueno, solo traen dolor, miedo, rabia, enfados y hasta pueden provocar la ruptura de la pareja. En el amor no hay nunca garantías, y nuestros celos no dependen del otro sino de nosotros mismos. 

¿Qué caracteriza a una persona con celos patológicos?

Pues tienen una baja autoestima, necesidad de control, dependencia emocional, sentimientos de inseguridad, posesión y desconfianza, de no ser suficiente y con un alto grado de miedo al abandono y en algunos casos también tienen la herida de la traición.

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Tienen conductas de comprobación como revisar el teléfono de sus parejas, controlar sus amistades, con quien hablan con quién no, no dejarles su espacio personal. Invierten mucho tiempo en vigilar e investigar a sus parejas, llaman constantemente para saber que están haciendo, controlan hasta la forma de vestir del otro y tratan de controlar su vida. 

Lo que más influye sobre todo en que una persona sea celosa es su nivel de autoestima, su historial sentimental y sus heridas emocionales. El miedo a volver a sufrir un abandono y/o una traición, hacen que se utilice el control como medida para protegerse. Recalcar que estas conductas son muy tóxicas y que no deben permitirse nunca en pareja. Nos alejan de tener una relación sana y de estar bien emocionalmente.

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Y si son celos fundados y tienes motivos para celarte, piensa si te compensa este nivel de ansiedad y estrés para confiar en tu pareja. La confianza nunca es control, o confías o no confías. Y por mucho que controles (además de que es totalmente tóxico) no te garantiza que la persona no te vuelva a engañar. Una cosa es volver a la relación y otra perdonar una infidelidad, y puede que quieras lo primero y no puedas lo segundo. Vivir así es un sinvivir y nunca debería ser una opción. Podéis valorar la idea de ir a terapia de pareja para ver si es posible recuperar la confianza o dejar definitivamente la relación.

 

 

manejar celos

Cómo mantener los celos patológicos a raya

Para mantener los celos patológicos a raya lo más adecuado sería acudir a un especialista para superar los celos patológicos, para así mejorar tu salud emocional, sanar tus heridas emocionales y darte herramientas para mejorar tu autoestima, gestión emocional y creencias tóxicas acerca del amor. Si sufres de celos en un alto grado hay mucho trabajo que hacer a nivel psicológico y que por ti mismo no podrás hacer ya que son pensamientos obsesivos e intrusivos que no te dejan pensar racionalmente. Y al final acabarán provocando lo que más miedo tienes: que se rompa la relación. Nadie aguante ese nivel de celos (ni se debería) y acaba haciendo mella en la relación.

Mientras los trabajar te doy unos consejos para que puedas empezar a trabajarlos:

1.-Analízate. Observa en qué momentos son los que más sientes celos. Puede ser alguna situación en concreto, una persona  o un momento emocional tuyo. Analiza cuando se producen y escríbelo, así como los pensamientos y creencias que aparecen en tu mente y los comportamientos que sueles hacer. Así podrás ir tomando conciencia de cómo se producen de forma más objetiva.

2.- Mejora la comunicación con tu pareja. La comunicación es fundamental en una relación y es la asignatura pendiente en la mayoría de las parejas. Debemos trabajar en nuestra comunicación, en expresar las cosas sin que sean chantajes, exigencias o reproches. Que sea una comunicación efectiva, sana y que el mensaje llegue. 

3.- Trabaja tu autoestima y heridas emocionales. Cuando tienes una sana autoestima y tus heridas están trabajadas, no verás fantasmas en todas las esquinas ni te sentirás inferior a nadie. Al final son el origen de muchos de nuestros problemas y uno de ellos en algunos casos son los celos patológicos e inseguridades personales. Nadie podrá darte la seguridad que buscas fuera, ya que ese miedo está dentro de ti (a no ser que sean celos fundados).

4.-Revisa tus creencias negativas acerca del amor. Nos han vendido que el amor es posesión, y claro, así hay mucha gente que piensa que cuantos más celos más amor. Pero nada que ver como ya vimos antes. El amor es poder elegir libremente a la otra persona entre todas las demás. En cambio los celos son control, son una cárcel que te limitará más y te creará más dolor.

5.-Acepta que tu pareja encuentre satisfacción fuera de ti. No puedes ser la única fuente de placer de tu pareja. También disfrutará estando con sus amigos, con su familia, haciendo sus hobbies… eso no hace que te quiera menos. Al contrario, es muy sano en una relación el tener espacios diferenciados donde cada uno pueda desarrollarse como persona. No puedes ser TODO para la otra persona. No es sano.

6.-Redirige la atención hacia ti. Los celos se suelen volcar hacia el otro cuando en verdad es algo que refleja algo que nos pasa dentro. Debemos redirigir nuestra atención hacia lo que nos pasa, lo que estamos pensando y creyendo, aquello que se remueve dentro de nosotros cuando nos sentimos así. Algo que nos conecta a nuestra historia de vida que se reabre con los celos y que tememos que vuelva a suceder. ¡Ahí está la clave!

7.- Revisa tus  límites. Igual tus celos están siendo fundados. En ese caso revisa cuáles son tus límites innegociables en pareja para ver si se están vulnerando. Es normal sentirse inseguro en una relación insegura, y si este es el caso el problema no lo tienes tú sino el lugar en donde estás.

Recuerda que los celos no hacen sentir bien a nadie. Una relación debería ser un sitio donde te hagan sentir bien, a gusto y que confían en ti. No constantemente analizado, controlado y recriminado. Nadie quiere estar donde le hacen sentir así. El amor no se obliga, se disfruta. Y si no se puede hay que revisar de donde vienen y cómo es la relación para salir de ese bucle tan doloroso.

Cómo afrontar un rechazo de forma sana

Cómo afrontar un rechazo de forma sana

Recibir un rechazo nos duele a todos, independientemente de nuestra autoestima y heridas, aunque no siempre lo gestionamos de la mejor forma. Y eso sí puede afectarnos emocionalmente aunque no despierte ninguna herida del pasado. Hoy veremos cómo podemos afrontar el rechazo de forma sana para que nos haga el menor daño posible y no nos regodeemos en nuestro sufrimiento.

 

EL DOLOR DEL RECHAZO

 

Hay estudios con resonancias que ya confirman que el rechazo se siente igualmente que el dolor físico. Se activan exactamente las mismas áreas en nuestro cerebro, por eso duele o lo sentimos de la misma forma. Es como si nos doliera el alma, en diferente intensidad según la situación y la persona. No es lo mismo que te rechace una persona que acabas de conocer, a que lo haga la persona con la que llevas compartiendo tu vida 10 años.

 

Seguramente te interese este otro artículo «El dolor del rechazo».

 

Aunque si es cierto que la herida emocional del rechazo nos hace vivir los rechazos vengan de quien vengan (o incluso sin que lleguen a sucede realmente) de una forma muchísimo más dolorosa. Es un dolor en el pecho de un gran dolor y peso, un dolor totalmente desgarrador y devastador. Un dolor excesivo teniendo en cuenta las circunstancias. Esto es porque se ha reabierto una herida nuestra y no solo sólo viene el dolor por ese rechazo de esa persona, sino el rechazo que sentimos tiempo atrás en nuestros vínculos más importantes. Es un rechazo el que sentimos hacia nuestra persona, hacia nuestro ser. Esto es un aviso de que hay algo nuestro que debemos atender, o cada vez que vivamos o nos sintamos rechazados el dolor se despertará hasta que la herida no se sane.

 

Si te interesa el tema y quieres saber más sobre el tema no te pierdas mi post  «La herida del rechazo».

 

Pero aún sin tener la herida del rechazo, si nos dan una negativa nos duele sin que llegue a hundirnos si no es un vínculo importante. Por es que es normal, somos humanos y no va a haber nada que te quite milagrosamente ese malestar. Es algo que irá disipando con el tiempo y aquí os contaré como podemos gestionar un rechazo de forma sana y que nuestra autoestima no salga malparada y te recuperes lo antes posible.

 

CÓMO AFRONTAR UN RECHAZO DE FORMA SANA

 

Estamos en ese momento en el que nos han dado con un no en las narices, ¿y ahora que hago yo con esto? Aquí os cuento unos consejos a tener en cuenta:

 

El rechazo no tiene nada que ver con tu valía. Uno no rechaza a nadie por la valía que tenga esa persona, sino porque no queremos lo mismo en una relación, porque no nos encaja esa persona, porque no sentimos lo que deberíamos sentir… pero nada que ver con su valía personal.

 

Un no, no es un reto personal. Muchas personas cuando escuchan un no es como si se les encendiera una alarma interior, que en vez de decirle “vete de ahí que no quieren lo mismo que tú”, parece que dice “persona no disponible, saca todo tu arsenal. Hay que conquistarle como sea”. Por que se ve como un reto, algo a conseguir. Que si consigo que cambie de idea cuando me conozca más, entonces seré una persona más válida. Cuando ya hemos visto que el rechazo no va con la valía de la persona. Cuidado con entrar a este juego tan peligroso. Aquí está en juego nuestra dignidad y saldremos muy mal parados.

 

afrontar un rechazo
  • No stalkees sus redes sociales. O lo que es lo mismo, no le espíes para saber el por qué te ha rechazado. Buscando una explicación que te haga sentir mejor, porque no la hay. Lo que pasa es que te cuesta aceptar que ahí no hay nada para ti. Lo más probable es que haciendo esto, te enganches más al rechazo, te obsesiones y saques conclusiones que te hagan sentir peor todavía.

 

  • No malinterpretes amabilidad con interés. Puede que veas conductas (o que te gustaría ver) que te hagan dudar de si la persona puede haber cambiado de opinión. Pero ten cuidado con esto. Cuando uno cambia de opinión en algo tan importante lo comunica, y no lo hace ver de forma indirecta. Y más sabiendo que tú sí que estás interesado/a. Así que si una persona te dice que no de forma verbal como con comportamientos es que no. No te autoengañes queriendo ver cosas donde no las hay.

 

  • Contacto cero con la persona. Esto es la parte que más os suele costar y es la más necesaria. El contacto cero es una herramienta que consiste en no tener contacto con esa persona en ninguna vía. Y cuando digo ninguna, es ninguna. El rechazo obsesiona, y si encima tenemos contacto con esa persona, más alimentará nuestras ansias de querer lograr estar con esa persona. Así también evitarás ponerte en situaciones anteriores que te hagan perder más tiempo y energía con esa persona que claramente no quiere nada contigo.

 

CONCLUSIONES

 

Recibir un rechazo nos duele a todos, pero podemos protegernos con estos consejos y trabajando en nuestra autoestima. Si has visto o detectado que se ha abierto en canal algo tuyo es el momento perfecto para trabajar en ello. Ponte manos a la obra, busca a un profesional especializado si necesitas ayuda con eso y sana todo lo que tengas que sanar que te está afectando a día de hoy en tus relaciones con los demás y contigo mismo/a.

 

¿Cómo puedes hacerlo? Pues lo ideal siempre será la terapia psicológica. Mi equipo y yo estamos especializadas en apegos, autoestima y heridas emocionales y estaremos encantadas de ayudarte en tu proceso. O si prefieres hacerlo por tu cuenta tienes a tu disposición mi CURSO ONLINE DE HERIDAS EMOCIONALES donde encontrarás las herramientas para sanar tus heridas.

¿Cómo saber si la persona que estoy conociendo tiene apego seguro?

¿Cómo saber si la persona que estoy conociendo tiene apego seguro?

La gran pregunta, ¿verdad? Todos queremos minimizar riesgos en el amor (aunque sabemos que no hay garantías). Sin embargo, podemos estar atentos a señales que revelen el tipo de apego de la persona que estamos conociendo. Esto no asegura el éxito, pero sí nos ayuda a evitar engancharnos en dinámicas como el juego del gato y el ratón. Por eso, aquí te cuento cómo identificar si alguien tiene un apego seguro.

El estilo de apego define cómo nos vinculamos, especialmente en relaciones cercanas. Aunque al principio, cuando aún no hay un vínculo profundo, no siempre es evidente cómo se conecta la otra persona, sí podemos observar señales de cómo se relaciona.

Pero basta de rodeos, vamos al grano. ¿En qué debemos fijarnos para reconocer si la persona que estamos conociendo tiene un apego seguro?

Características de una persona con apego seguro

Disponibilidad emocional

¿Qué significa esto? Que la disponibilidad emocional implica mostrarse vulnerable: compartir aspectos íntimos que no solemos revelar en otros vínculos. Pero no solo se trata de apertura emocional; también es la capacidad de sostener el mundo emocional del otro.

Si alguien se abre emocionalmente, pero minimiza o redirige tus intentos de expresarte hacia lo que ellos quieren o sienten, ahí no hay verdadera disponibilidad emocional.

Además, nuestra propia disponibilidad emocional puede estar condicionada por otros factores. Por ejemplo, si seguimos enamorados de otra persona, aunque esa relación haya terminado, no habrá espacio emocional para nadie más. Lo mismo ocurre durante una ruptura: si estamos en plena fase de dolor, no tendremos la energía ni el espacio para abrirnos a una nueva conexión. Aunque sea muy tentador empezar algo nuevo y emocionante que nos distraiga de nuestro malestar.

Por último, es crucial escuchar y respetar lo que la otra persona dice. Si alguien te deja claro que no quiere una relación seria, créelo. Quedarte esperando que cambie de idea es un suicidio emocional. Mientras tú te vinculas más, corres el riesgo de que esa persona siga firme en su postura, buscando algo casual o sin compromiso emocional.

 

Hay un equilibrio entre el dar y el recibir

En los apegos inseguros hay mucho desequilibrio: en el apego ansioso da mucho y casi no hay sitio para recibir, y en el apego evasivo se da muy poco (aunque al inicio pueden dar más de lo que parece). En el apego seguro hay un equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe, ya que no hay miedo ni a uno ni a lo otro.

 

¿Quieres saber más sobre cómo acertar más con tu elección de pareja? Entonces tienes que entrar aquí.

Tienen una sana autoestima

 

La autoestima saludable no se mide únicamente por la seguridad que alguien aparenta. Muchas veces, confundimos a las personas extrovertidas o con facilidad para relacionarse con aquellas que son verdaderamente seguras de sí mismas, y esto no siempre es correcto. Una sana autoestima implica tener una percepción equilibrada de uno mismo: no considerarnos ni mejores ni peores que los demás.

Se trata de reconocer nuestras fortalezas y habilidades sin caer en la arrogancia, al tiempo que aceptamos nuestras áreas de mejora sin que estas definan nuestra valía personal. Una autoestima sólida no necesita validación constante del exterior, sino que se basa en una autoevaluación realista y compasiva.

 

Suelen tener relaciones profundas

 

 

Aunque esto no siempre es un indicador inequívoco, ya que solo las personas involucradas en una relación pueden evaluar su verdadera profundidad, existe una tendencia entre quienes poseen un apego seguro a establecer vínculos significativos y auténticos.

No debemos dejarnos engañar únicamente por la duración de las relaciones pasadas. Hay relaciones largas, incluso de décadas, que pueden ser superficialmente funcionales, mientras que otras más breves pueden haber sido intensamente profundas y enriquecedoras.

Las personas con apego seguro suelen tener la capacidad de establecer relaciones donde hay confianza mutua, comunicación abierta y una conexión emocional genuina. Esto implica no temer a la intimidad, ya que entienden que compartir vulnerabilidades fortalece el vínculo. Sin embargo, también es cierto que eventos traumáticos en relaciones previas pueden afectar temporalmente este patrón, creando inseguridades que necesitan tiempo y trabajo personal para sanar.

 

Límites claros con las exparejas

El tipo de relación que mantenemos con nuestras exparejas no determina por sí solo si tenemos un apego seguro o inseguro. Algunas personas pueden llevarse muy bien con sus exparejas, mientras que otras prefieren mantener distancia, y ambas posturas pueden ser saludables dependiendo del contexto.

Lo que sí es un indicador de un apego seguro es la claridad en los límites que se establecen con las exparejas. Esto significa que no hay ambigüedades ni comportamientos que puedan generar confusión, como seguir involucrándose emocionalmente de una manera inapropiada o mantener dinámicas tóxicas.

Las personas con un apego seguro son capaces de reconocer el cierre de una etapa y establecer una relación con su expareja que, si existe, sea respetuosa y bien definida. No buscan obtener validación de la otra persona ni perpetúan conflictos del pasado, sino que se enfocan en mantener la integridad de sus propios límites emocionales.

saber si tu pareja tiene apego seguro

Expresan lo que sienten y necesitan

Las personas con apego seguro no tienen problema en comunicar lo que quieren en una relación desde el principio. Expresan sus sentimientos y necesidades con asertividad, lo que significa que lo hacen de manera clara y directa, sin recurrir a la agresividad, la pasividad, ni el pasivo-agresivo. Además, lo hacen respetando las necesidades, límites y deseos de la otra persona.

En los estilos de apego inseguros, puede haber miedo a expresar lo que se siente por temor a ser rechazado, a que la otra persona no pueda satisfacer esas necesidades, a que la otra persona se vaya huyendo, o incluso generando conflicto. Esto puede llevar a expresarse de forma indirecta, a través de manipulaciones sutiles o demandas exigentes. En contraste, el apego seguro se enfoca en dar voz y espacio a las propias emociones y necesidades, entendiendo que son una parte esencial de una relación saludable.

Las personas con apego seguro saben que expresar lo que sienten y necesitan implica un riesgo: la otra persona puede no estar alineada con ellos. Sin embargo, no temen enfrentarse a esa posibilidad, porque comprenden que las relaciones auténticas se basan en la honestidad y en compartir aquello que es importante para ambos.

 

Saben poner límites

 

Establecer límites es un acto fundamental de autocuidado y también, en ocasiones, de cuidado del vínculo. Como hemos comentado en otras ocasiones, poner límites consiste en comunicarle a los demás cómo queremos ser tratados, qué comportamientos toleramos y cuáles no, y qué espacios son importantes para nosotros.

Las personas con apego seguro comprenden que los límites no solo protegen su bienestar emocional, sino que también refuerzan su autoestima y coherencia interna. Al establecerlos, son capaces de evitar malestares acumulados que pueden llevar a explosiones emocionales o resentimientos.

Además, poner límites fortalece la relación, ya que fomenta una comunicación clara y sincera. En lugar de esperar que la otra persona adivine lo que necesitamos, quienes tienen apego seguro lo comunican de manera respetuosa y directa. Esto genera un ambiente de confianza mutua.

De esto os hablo más en profundidad en mi taller de límites.

Son empáticos

 

La empatía es una habilidad clave en las personas con apego seguro. Como no están desconectados emocionalmente (como puede suceder con quienes tienen apego evitativo) ni sobrecargados por sus emociones (como suele ocurrir en el apego ansioso), tienen la capacidad de conectarse profundamente con los sentimientos de la otra persona.

Escuchan de manera activa, validando las emociones del otro, incluso si no están de acuerdo o no comparten el mismo punto de vista. Esta capacidad para ponerse en el lugar del otro les permite construir relaciones basadas en el respeto, la comprensión y el apoyo mutuo.

 

Son ellos mismos

 

En estilos de apego inseguros, a menudo usamos «máscaras» en nuestras relaciones:

  • La princesa inaccesible, que busca ser conquistada, pero no se deja conocer realmente.
  • El camaleón, que se adapta a lo que la otra persona espera, perdiendo su esencia.
  • La persona fría y distante, que mantiene una barrera emocional como mecanismo de defensa.

Estas estrategias de protección surgen del miedo al rechazo, pero nos alejan de nuestra autenticidad y de conexiones genuinas.

Las personas con apego seguro, en cambio, no tienen miedo de mostrarse tal y como son. Confían en su valor intrínseco y no sienten la necesidad de ocultar partes de sí mismas o de jugar roles. Esta autenticidad es clave para construir relaciones saludables y duraderas.

Respeta los espacios individuales

El respeto por los espacios individuales es esencial en cualquier relación saludable, y las personas con apego seguro lo entienden perfectamente. Reconocen la importancia de mantener un equilibrio entre el espacio común, que fortalece la relación, y el espacio personal, que permite a cada individuo desarrollarse y trabajar en sus propios objetivos y pasiones.

A diferencia de quienes tienen apego evitativo, el respeto por los espacios individuales no nace del miedo a la intimidad, sino del entendimiento de que cada persona es un ser independiente, con necesidades y proyectos propios que enriquecen la relación en lugar de debilitarla.

 

Confía en la disponibilidad de la relación

 

La confianza es una de las bases del apego seguro. Las personas con este estilo de apego no sienten la necesidad de estar comprobando constantemente los sentimientos o la disponibilidad de la otra persona. No están pendientes de cuántos mensajes han recibido, cuánto tiempo pasa entre encuentros o si las muestras de afecto son «suficientes». Obviamente si el vínculo es inseguro, pueden saltarnos patrones de apegos inseguros aun teniendo un apego seguro de base. Pero me refiero a ese miedo, aún sin que haya pasado nada que lo justifique, a que la otra persona ya no esté disponible como suele pasar en el apego ansioso.

En lugar de eso, disfrutan de la relación con serenidad, confiando en que el vínculo es sólido. Esto les permite estar presentes en el momento, disfrutar de los espacios compartidos y evitar caer en dinámicas disfuncionales.

 

¿Y tú, que patrón vincular tienes?

 

Muchas veces nos fijamos más en cómo se vincula la otra persona (para que no salte por los aires mi patrón vincular) pero poco en cómo nos relacionemos nosotros. Y tenemos que tener algo claro en mente: un apego seguro no va a volver tu patrón de estilo inseguro automáticamente seguro. Por supuesto que va a ser muy importante y necesario, pero nuestro patrón relacional va a saltar incluso en un vínculo seguro.

Y estos son unos tips para saber si la persona que estoy conociendo tiene apego seguro. En una relación con una persona con apego seguro no habrá dramas, ni subidas y bajadas, ni malestar. Porque no hay misterios, ni incoherencias, ni ahora sí ahora no. Van de frente, saben lo que quieren y lo que no, y si no lo tienen no se enganchan en relaciones que no se lo van a dar.

 

Así que si estás buscando pareja, es un maravilloso momento para trabajar en ti y en tu patrón vincular, para que tú también puedas aportar seguridad al vínculo. Por que no, no necesitas pareja para trabajar en tu estilo de apego. Si necesitas ayuda, busca a un/a psicólogo/a especializado en apego y trauma como nosotras. Si quieres ver info de nuestras sesiones online puedes verla aquí.

 

Y os dejo un vídeo que subí hace unas semanas donde os hablo de un tema que os interesa mucho que es  ¿Por qué no me siento atraída por al apego seguro?  

¿Funcionan las relaciones a distancia?

¿Funcionan las relaciones a distancia?

 

 

Las relaciones a distancia tienen un funcionamiento diferente a las presenciales digamos. No son fáciles de llevar a veces justamente por la distancia que las separa pero ¿pueden funcionar las relaciones a distancia? Hoy os quiero hablar de este tipo de relaciones y daros unos consejos para que os ayude a llevarlo mucho mejor. ¡Allá vamos!

 

 

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