Recibir un rechazo nos duele a todos, independientemente de nuestra autoestima y heridas, aunque no siempre lo gestionamos de la mejor forma. Y eso sí puede afectarnos emocionalmente aunque no despierte ninguna herida del pasado. Hoy veremos cómo podemos afrontar el rechazo de forma sana para que nos haga el menor daño posible y no nos regodeemos en nuestro sufrimiento.

 

EL DOLOR DEL RECHAZO

 

Hay estudios con resonancias que ya confirman que el rechazo se siente igualmente que el dolor físico. Se activan exactamente las mismas áreas en nuestro cerebro, por eso duele o lo sentimos de la misma forma. Es como si nos doliera el alma, en diferente intensidad según la situación y la persona. No es lo mismo que te rechace una persona que acabas de conocer, a que lo haga la persona con la que llevas compartiendo tu vida 10 años.

 

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Aunque si es cierto que la herida emocional del rechazo nos hace vivir los rechazos vengan de quien vengan (o incluso sin que lleguen a sucede realmente) de una forma muchísimo más dolorosa. Es un dolor en el pecho de un gran dolor y peso, un dolor totalmente desgarrador y devastador. Un dolor excesivo teniendo en cuenta las circunstancias. Esto es porque se ha reabierto una herida nuestra y no solo sólo viene el dolor por ese rechazo de esa persona, sino el rechazo que sentimos tiempo atrás en nuestros vínculos más importantes. Es un rechazo el que sentimos hacia nuestra persona, hacia nuestro ser. Esto es un aviso de que hay algo nuestro que debemos atender, o cada vez que vivamos o nos sintamos rechazados el dolor se despertará hasta que la herida no se sane.

 

Si te interesa el tema y quieres saber más sobre el tema no te pierdas mi post  «La herida del rechazo».

 

Pero aún sin tener la herida del rechazo, si nos dan una negativa nos duele sin que llegue a hundirnos si no es un vínculo importante. Por es que es normal, somos humanos y no va a haber nada que te quite milagrosamente ese malestar. Es algo que irá disipando con el tiempo y aquí os contaré como podemos gestionar un rechazo de forma sana y que nuestra autoestima no salga malparada y te recuperes lo antes posible.

 

CÓMO AFRONTAR UN RECHAZO DE FORMA SANA

 

Estamos en ese momento en el que nos han dado con un no en las narices, ¿y ahora que hago yo con esto? Aquí os cuento unos consejos a tener en cuenta:

 

El rechazo no tiene nada que ver con tu valía. Uno no rechaza a nadie por la valía que tenga esa persona, sino porque no queremos lo mismo en una relación, porque no nos encaja esa persona, porque no sentimos lo que deberíamos sentir… pero nada que ver con su valía personal.

 

Un no, no es un reto personal. Muchas personas cuando escuchan un no es como si se les encendiera una alarma interior, que en vez de decirle “vete de ahí que no quieren lo mismo que tú”, parece que dice “persona no disponible, saca todo tu arsenal. Hay que conquistarle como sea”. Por que se ve como un reto, algo a conseguir. Que si consigo que cambie de idea cuando me conozca más, entonces seré una persona más válida. Cuando ya hemos visto que el rechazo no va con la valía de la persona. Cuidado con entrar a este juego tan peligroso. Aquí está en juego nuestra dignidad y saldremos muy mal parados.

 

afrontar un rechazo
  • No stalkees sus redes sociales. O lo que es lo mismo, no le espíes para saber el por qué te ha rechazado. Buscando una explicación que te haga sentir mejor, porque no la hay. Lo que pasa es que te cuesta aceptar que ahí no hay nada para ti. Lo más probable es que haciendo esto, te enganches más al rechazo, te obsesiones y saques conclusiones que te hagan sentir peor todavía.

 

  • No malinterpretes amabilidad con interés. Puede que veas conductas (o que te gustaría ver) que te hagan dudar de si la persona puede haber cambiado de opinión. Pero ten cuidado con esto. Cuando uno cambia de opinión en algo tan importante lo comunica, y no lo hace ver de forma indirecta. Y más sabiendo que tú sí que estás interesado/a. Así que si una persona te dice que no de forma verbal como con comportamientos es que no. No te autoengañes queriendo ver cosas donde no las hay.

 

  • Contacto cero con la persona. Esto es la parte que más os suele costar y es la más necesaria. El contacto cero es una herramienta que consiste en no tener contacto con esa persona en ninguna vía. Y cuando digo ninguna, es ninguna. El rechazo obsesiona, y si encima tenemos contacto con esa persona, más alimentará nuestras ansias de querer lograr estar con esa persona. Así también evitarás ponerte en situaciones anteriores que te hagan perder más tiempo y energía con esa persona que claramente no quiere nada contigo.

 

CONCLUSIONES

 

Recibir un rechazo nos duele a todos, pero podemos protegernos con estos consejos y trabajando en nuestra autoestima. Si has visto o detectado que se ha abierto en canal algo tuyo es el momento perfecto para trabajar en ello. Ponte manos a la obra, busca a un profesional especializado si necesitas ayuda con eso y sana todo lo que tengas que sanar que te está afectando a día de hoy en tus relaciones con los demás y contigo mismo/a.

 

¿Cómo puedes hacerlo? Pues lo ideal siempre será la terapia psicológica. Mi equipo y yo estamos especializadas en apegos, autoestima y heridas emocionales y estaremos encantadas de ayudarte en tu proceso. O si prefieres hacerlo por tu cuenta tienes a tu disposición mi CURSO ONLINE DE HERIDAS EMOCIONALES donde encontrarás las herramientas para sanar tus heridas.

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