¿Se puede sanar esta herida?
¡Por supuesto! Sanar las heridas de apego de la infancia es posible. Solo cuando conozcamos nuestro pasado, viéndolo de frente, entenderemos nuestro presente y así podremos cambiar nuestro futuro. Es un proceso doloroso el de sanación de las heridas. Hay que tocar en la herida y esto va a traer dolor lógicamente. Pero es la única forma de poder dejar atrás las máscaras y redirigir nuestra vida hacia donde nosotros queremos y no a donde nos lleva la herida.
Cómo hemos visto tratamos de solucionar nuestro trauma desde el presente, pero lo que conseguimos es crear más dolor. No tenemos las herramientas necesarias para poder solucionarlo, y también lo estamos haciendo desde el lugar equivocado.
¿Qué necesitamos para sanar nuestras heridas de apego?
1.-Reconocimiento y aceptación de nuestras heridas. Puede parecer obvio pero no se puede sanar algo que no se es consciente de que se tiene. Reconocer y aceptar el dolor que sufrimos, ver de frente esas emociones que tratamos de evitar aunque salgan de otra forma, es fundamental para sanar. Recuerda que tu pasado no determina tu vida.
2.- Conciencia de tus patrones de abandono: Es importante que examinemos los patrones que has estado usando en tu vida a raíz de esta herida. A veces podemos necesitar ayuda para poder revisar esta parte. Recuerda siempre que si pides ayuda psicológica buscar que sea experto en apego y trauma (no todos estamos especializados en lo mismo). Nosotras por ejemplo lo somos, justamente es nuestra especialidad. Puedes ver la info de nuestras sesiones aquí.
3.-Cultiva la autocompasión. Esto es fundamental. El camino hacia la sanación implica darnos lo que nos faltó, y mirar nuestra historia con compasión así como las partes nuestras que surgieron para protegernos.
4.- Fortalece tu red de apoyo. Necesitamos de otros, pero no vale cualquier vínculo para sanar nuestras heridas. Necesitamos que sea un lugar seguro para nosotros.
5.- Hazte cargo de tu mochila. Nadie más que tú puede hacerse cargo de lo que viviste, de cómo te dolió, de la soledad con la que tuviste que pasar todas esas emociones. Para que dejen de boicotearte en tus relaciones y te puedes disfrutar de ellas.
6.-Crear límites saludables. Vas a necesitar límites saludables tanto contigo mismo como con los demás. Aprender a comunicar tus necesidades, a reconocer prioridades, estableciendo límites y consecuencias.
Si prefieres empezar a trabajar con las heridas de apego os he creado el TALLER DE HERIDAS DE APEGO, un taller breve pero intenso donde veremos cómo nos afectan tanto nuestras heridas de apego como el apego a nuestras relaciones de adultos,
Un curso o un taller no sustituirá nunca una terapia pero es una opción si quieres acompañarlo junto de tu proceso personal o no quieres/puedes hacer un trabajo terapéutico.
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