Herida de la Humillación, cómo sanarla

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Seguimos viendo las 5 heridas de la infancia y hoy le toca el turno a la Herida de la Humillación. Podéis ver el resto de heridas en mi web y en mi canal de youtube, para conocer más acerca de estas heridas tan dolorosas y que nos afectan tanto en nuestra vida adulta.

¿De donde viene la Herida de la Humillación?

Esta herida se produce cuando el niño siente e interpreta que uno de sus padres (o ambos) se avergüenza de él, por su aspecto físico, por algo que haya hecho, algo que haya roto… Lo desaprobaban y criticaban, expresándolo con palabras o gestos, avergonzándole sobretodo públicamente. Mensajes donde te comparaban con otros, que hacían sentir que hacías las cosas mal, o que ibas sucio, o que eras lento…

 

“La sensación del niño es de sentirse comparado, degradado, avergonzado y rebajado.”

 

Los abusos sexuales en la infancia también producen esta herida, además de ir acompañada de la culpa y de la vergüenza. Así como si alguno de los padres al sorprenderle masturbándose le dice “¡No te da vergüenza!” haciéndole sentir que está haciendo algo sucio.

Esto trae un sentimiento constante de culpa y vergüenza por todo lo que se hace o no se hace. Con esta herida te sientes indigno/a por dentro, que todo tú es un error. El niño crece con la sensación de que desagrada a sus padres, aquellos que deberían amarle de forma incondicional, y se castigará a su vez por su propia conducta por ser indigna de ese amor.

 

Esta herida se vive con la persona que ejerce el control que normalmente es con la madre, aunque podría ser con el padre o con otra persona encargada de ese control.

 

¿Cuál es su máscara?

 

La máscara de esta herida es la máscara del masoquista (emocional y mental). El masoquista es aquella persona que encuentra placer e incluso satisfacción, sufriendo. Se busca de forma inconsciente el dolor y la humillación la mayoría de las veces. Antes de que los demás lo castiguen, ya lo hace antes la misma persona.

 

Como tienen esa necesidad de cuidar de los demás, tienden a crear situaciones donde se olvidan de ellos mismos. Es un intento de protección para no sentirse humillados, pero lo cierto es consiguen justo lo contrario ya que en muchas ocasiones se aprovechan de ellos.

 

Estas son las principales características. Como en las demás heridas recordad que no es necesario tener todas estas características que nombraré. Pero cuantas más haya, más profunda es la herida:

 

  • Se castigan a sí mismos y se exponen a situaciones humillantes ante los demás.
  • Tienen a negarse todo lo que desean profundamente, ya que se culpan por desearlo.
  • Cuando se enfadan tienden a humillar a los demás para desahogarse.
  • Se desconectan de sus necesidades.
  • Si alguien no es feliz a su alrededor, se culpan de ello.
  • Utilizan las compras, la comida… para satisfacer sus deseos.
  • No se cuidan, los demás siempre son más importantes que ellos. Hacen por los demás lo que no hacen por ellos mismos.
  • No se gustan físicamente, su cuerpo. Pueden llegar a tener problemas en su vida sexual.
  • Necesitan ser necesitadas, por eso tratan de arreglar todos los problemas de los demás.
  • No son ellos mismos, primero porque no se conocen y segundo porque se consideran indignos de ser ellos mismos.
  • Le gustan las cosas bonitas pero creen que no las merecen.
  • Sienten una gran culpa interior, y por eso se castigan haciendo sacrificios y esforzándose por todos.
  • Tienen mucho miedo a la opinión y juicio de los demás.
  • Su gran deseo es la libertad, pero a la vez es lo que más miedo les da. Porque creen que en la libertad harán más cosas humillantes.
  • La relación con los padres es complicada. Quieren complacerles en todo, y lo viven como una gran carga y responsabilidad.

 

¿Se puede sanar la herida del rechazo?

 

Si, afortunadamente, igual que las demás heridas pueden sanarse. Para ello es necesario revivir las experiencias vividas para liberar los sentimientos atrapados. Trabajar el autoconocimiento, aceptación, el perdón hacia uno mismo y hacia los demás, y la autoestima.

Esto no siempre es fácil porque hay mucho dolor en esos recuerdos, por lo que muchas veces es necesaria la ayuda de un profesional que nos guíe en el proceso. Si no tienes la posibilidad de hacer terapia psicológica, puedes trabajar tu herida con mi CURSO ONLINE PARA SANAR HERIDAS EMOCIONALES donde encontrarás las herramientas para sanar tus heridas por tu cuenta. Puedes ver toda la info de mi curso AQUI.

Sobre Marta Castelos 75 artículos
Mi nombre es Marta Castelos y soy psicóloga especializada en relaciones de pareja y autoestima. Por que dejar de sufrir por amor es posible. ¡Te ayudo a conseguirlo!

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