Hoy vamos a hablar de un tema muy interesante y relevante: cómo se ve la herida del abandono en las relaciones de pareja. Ya sea que estemos en una relación actualmente o buscando establecer una nueva, entender cómo nuestra herida del abandono afecta nuestras relaciones es una pieza clave para auto conocernos, que podamos atender y trabajar en lo que necesitemos para poder tener vínculos sanos.

Antes de nada me gustaría presentarme para los que no me conozcáis. Mi nombre es Marta Castelos, y soy psicóloga especializada en apego y trauma. Me encontraréis en tiktok y en instagram donde divulgo acerca de estos temas como @psicologamartacastelos. Y ahora sí, veamos como se refleja la herida del abandono en las relaciones de pareja.

¿Cómo saber si tengo la herida del abandono?

  • ¿Tienes un gran miedo de que tu pareja te deje?
  • ¿Aguantas demasiado en tus relaciones por miedo a que te abandonen y a estar sol@?
  • ¿Te cuesta poner límites y parar situaciones que no te agradan por miedo a que se enfaden contigo y se vayan?
  • ¿Te haces fácilmente dependiente? ¿Sientes que los demás no te quieren como los quieres tú a ellos?

Si has dicho que SI a estas preguntas, lo más probable es que estés experimentando los efectos de la herida del abandono. (Recuerda que esto no es un diagnóstico eso debe hacerlo un profesional cualificado, simplemente es para que puedas conocerte más).

La herida del abandono se origina en nuestras experiencias pasadas, cuando sentimos un abandono físico o emocional en la infancia por nuestras figuras de apego o después por situaciones traumáticas. Estas experiencias crean una sensación profunda de miedo al abandono, lo que puede llevar a patrones de comportamiento poco saludables en nuestras relaciones de pareja para protegernos de otro posible abandono.

Algunas formas en las que la herida del abandono puede manifestarse en nuestras relaciones son:

1. La necesidad desesperada de aprobación y validación constante.

2.Relaciones con alto grado de dependencia emocional y/o codependencia.

3. El temor al compromiso y evitar relaciones estables. Prefiero no ser tenido en cuenta, que abandonado.

4. La tendencia a sabotear la relación cuando se vuelve demasiado cercana o real. Antes de que me abandonen, abandono yo primero.

5- Rol de salvador/a, con tendencia a atender las necesidades de los demás, olvidándonos de las nuestras.

6-Relaciones donde hay altos grados de ansiedad cuando la pareja no está presente físicamente o no te puedes comunicar con él o ella.

7-Con muchas dudas sobre si tu pareja te quiere o no. No tienes la seguridad de que tu pareja va a seguir ahí.

8-Miedo a la soledad, a quedarnos solos/as.

9-Estado de hiperalerta a las posibles señales de que tu pareja puede abandonarte.

Estos son mecanismos de prevención que hemos aprendido como respuesta adaptativa a la herida del abandono para así protegernos de no volver a sentirnos abandonados. Aunque no suelen funcionar, es la protección que tenemos en falta de otras más adaptativas.

Aunque se suele asociar más al apego ansioso, también se pueden ver en ocasiones rasgos evitativos. Y esto pasa si hubo una retraumatización: después de varias decepciones amorosas nos puede llevar a rasgos más propios del apego evitativo por protección.

Pero ¡TRANQUILIDAD!, la buena noticia es que la herida del abandono (al igual que las demás heridas) no tiene porque dictar nuestras relaciones de pareja para siempre. Podemos sanar y transformar esta herida para cultivar conexiones más saludables y amorosas.

 

Aquí hay algunos pasos que podemos tomar para sanar la herida del abandono en nuestras relaciones de pareja:

 

  • Autoconocimiento y autorreflexión: Reconocer y explorar nuestras heridas pasadas para entender cómo han influido en nuestra forma de amar y ser amados.
  • Trabajo de sanación personal: Buscar terapia con un psicólogo especializado en apego y trauma (puedes ver info de nuestras sesiones aquí) para trabajar en nuestras emociones y creencias subyacentes y desarrollar una mayor autoestima y amor propio.
  • Comunicación abierta y honesta: Aprender a comunicar nuestras necesidades y miedos a nuestra pareja de manera abierta y directa, construyendo una base sólida de confianza y seguridad.
  • Establecimiento de límites saludables: Aprender a establecer límites claros en nuestra relación, respetando nuestras necesidades y prioridades sin perder nuestra individualidad.

¡Recordemos que tenemos la capacidad de sanar! Pero por sí mismas las heridas de apego no se sanan, sino más bien todo lo contrario tienden a retroalimentarse. La herida del abandono influye mucho nuestras relaciones de pareja, pero como os decía antes podemos sanarlas con mucho trabajo, paciencia, compasión y amor propio.

 

Si queréis trabajar en vuestra herida del abandono por vuestra cuenta, os he creado un taller de heridas de apego donde veremos como nos ha afectado nuestro pasado a nuestro presente, y cómo podemos empezar a sanar las heridas que tenemos para poder construir las relaciones sanas y nutritivas que deseamos. Puedes ver toda la info del taller aquí.

 

 

¡No tengas miedo de sanar y buscar el amor que mereces! Recuerda, el camino de la sanación lleva tiempo y paciencia, pero los resultados valen la pena. ¡Vamos a construir relaciones más saludables y amorosas juntos!

 

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taller heridas de apego

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