Sanar el apego ansioso a veces parece una tarea imposible cuando llevas toda tu vida amorosa relacionándote desde ahí. Pero como especialista en apego, donde llevo casi 10 años ayudando a personas con apego ansioso a segurizar su apego con éxito (me gusta más la palabra segurizar que sanar) hoy quiero darte esperanza. Veo cada día en nuestras sesiones tanto la desesperanza de llevar e intentar relacionarse desde otro lugar y no conseguirlo, como lo maravilloso de conseguir esa forma de amar(nos) desde la calma, desde la conciencia, desde la conexión y no desde el miedo.

Y es que saber reconocer que nos relacionamos desde un lugar, no va a hacer que cambie. ¡Ojalá! Es un primer pasito pero no suficiente y lo que necesitamos es hacer un trabajo profundo que nos lleve (no desde la exigencia ni para salvar de forma unilateral una relación) a poder disfrutar de los vínculos y de gestionar de otra forma nuestras emociones.

Y aunque segurizar el apego ansioso es un proceso, si que puedo darte 6 herramientas fundamentales para poder sanar tu apego ansioso.

1- ¿Dónde se activa tu apego ansioso?

 

Aunque el apego ansioso suele reflejarse de formas muy parecidas en las personas que tienen un apego ansioso predominante, necesitamos saber cuáles son los detonantes personales que activan nuestro apego ansioso y cuáles son nuestros mecanismos que hemos desarrollado de forma inconscientes para recuperar la seguridad perdida.

Esto nos permitirá abrir la metacognición, la introspección, el mirarse a uno mismo. Pero eso sí, hazlo desde un lugar de curiosidad, no para machacarte.

2- ¿Cómo de segura es mi relación actual?

Y desde aquí también podemos explorar, como de seguro es mi vínculo actual. Ha veces creemos que si tenemos ansiedad en un vínculo, es por algo nuestro y no siempre es así.

Poder explorar las dinámicas que hay en la relación, como de seguro es el vínculo, nos ayudará a diferenciar cuando la ansiedad es totalmente normal y adaptativa, y cuando tiene que ver con algo mío. Es algo que trabajamos en terapia, que nos ayuda también a ver más allá de nuestra sintomatología y ver también el contexto en el que nos relacionamos ya que también nos va a impactar.

Si la relación es insegura tiene todo el sentido que haya ansiedad. ¿Se podrían cambiar esas dinámicas en pareja? Pues aquí ya no depende solo de nosotros, pero si desde nuestro lugar podemos hacer el punto número 4.

3 – Aprender estrategias de regulación

Las respuestas que damos de forma automática e inconscientes, son mecanismos adaptativos para poder recuperar la seguridad perdida. Aunque por desgracia no nos dan seguridad, sino más bien lo contrario. Pero lo hacen lo mejor que pueden. Si conseguimos regularnos, atender a las señales que vienen antes de esos mecanismos, nos va a ayudar a dar otras respuestas para no responder desde ahí. 

 

Es un paso fundamental, ya que desde el apego ansioso hay muy poca autorregulación y mucho intento de corregulación con el otro. Lo que lleva a sentir pérdida de control de uno mismo. No todas las estrategias de regulación nos valen a todos, aquí debemos ver cuáles nos sirven a nosotros para calmarnos lo suficiente para dar otra respuesta.

En terapia es uno de los pilares que trabajamos, ya no solo para el apego ansioso, sino para mejorar la relación con nosotros mismos.

4- Expresarme desde mi vulnerabilidad y no desde mi herida

Cuando puedo regularme, puede verme. Puedo ver porque me activé, que me asustó, que necesito. No en plan, «que necesito que haga el otro para que yo me calme» sino «que necesito para poder acompañarme en este malestar».

Y cuando puedo verme, también puedo expresarme desde ahí y no desde mis mecanismos de protección. Y el otro también puede verme, y no lo que mis estrategias le hacen ver (exigencia, reclamo, ….). Desde ahí podemos ver si podemos entendernos o no, si mi pareja si me abro puede recogerlo (o no), si también puede abrirse, si hay espacio para buscar espacios comunes donde poder encontrarnos sin perdernos… la maravillosa comunicación en pareja.

5-  Potenciar nuestro yo adulto

 

Por otro lado necesitamos fortalecer a nuestro yo adulto (nuestra esencia). Es nuestro yo más auténtico, más sereno, que trata de tomar las mejores decisiones para nosotros, que nos cuida, nos tiene en cuenta a nosotros y a nuestro contexto, que no es crítico ni cruel, que es amable con nosotros… Y esto no siempre es fácil. Muchas veces necesitamos poder separarlo otras partes nuestras con las que estamos muy fusionados (partes muy enfadadas, rencorosas, desconfiadas, tristes,…).

Por eso un trabajo por uno mismo es dificil y en terapia es el espacio donde poder desfusionarnos de esas partes que guardan tanto dolor para que no se vuelvan extremas y que nuestro yo adulto está más fuerte.

6 – Atender la herida del abandono que hay detrás

 

Detrás del apego ansioso hay un tremendo miedo a ser abandonados, a que no nos quieran, a que se vayan y nos dejen solos. Estas heridas vienen de mucho tiempo atrás, donde realmente ser abandonados fue un peligro para nosotros.

Esta herida, igual que las demás, funcionan de una forma (seamos conscientes de ellas o no): evitar a toda costa volver a sentirnos como nuestro dolor original. Qué en este caso es que no nos abandonen, aunque en el camino nos autoabandonemos.

No solamente puede haber esta herida emocional, puede coexistir con otras, pero la herida del abandono siempre está. Si quieres saber más acerca de las heridas de apego puedes conseguir mi Guía Gratuita de Heridas de Apego, puedes descargarla aquí.

Mira aquí mi artículo acerca de la herida del abandono. 

Nuestros mecanismos automáticos lejos de llevarnos a esa reconexión en el vínculo deseado, muchas veces nos alejan todavía más de nuestra pareja. Reconfirmando que nos van a abandonar, lo que retroalimenta la herida. Por eso las heridas emocionales no se sanan solas, necesitan ser atentidas, vistas, tenidas en cuenta. Justo, lo que no tuvieron y que por eso están aquí expresándose. Esto lo trabajamos en terapia, para ir a la raíz, ya que tenemos puntos ciegos a los que solo es imposible llegar. Si quieres atender tu apego ansioso y la herida del abandono que hay detrás, busca a un psicólogo/a especialista en apego y trauma como nosotras, ya que no todos estamos especializados en eso. Nosotras hacemos terapia online y llegamos a todo el mundo. Puedes ver info de nuestras sesiones aquí. 

Sanar el apego ansioso es posible

No es una condena vivir siempre así, desde el miedo a que te abandonen, a estar sola o solo, a focalizar tus energías y fuerzas en analizar cada pequeño cambio que pueda anticipar una desconexión emocional y/o física. Hay otras formas de estar en relación, con uno mismo y con los demás, desde donde poder ser uno mismo y no estar todo el tiempo a la defensiva y alerta.

Por que cuando hablamos de estilos de apego hablamos a un patrón relacional, una forma de vincularnos que no es definitorio. Simplemente muestra la forma en la que hemos aprendido a relacionarnos a través de nuestras vivencias. Y cómo adultos tenemos la capacidad de sanar esas experiencias y heridas del pasado que nos afectan a día de hoy y nos impiden disfrutar de nuestras relaciones y nos alejan de nuestros objetivos.

Si quieres ver un testimonio real de una expaciente mía que ha querido compartir su historia, haciendo la entrevista que a ella le hubiera gustado ver en su momento, os la dejo aquí. 

¿Necesitas más ayuda? Si quieres pasar del conocimiento a la acción podemos ayudarte en un espacio terapéutico seguro, especializado y humano. Cree un equipo especializado para que estés en las mejores manos. ¡Será un honor que te acompañemos! Puedes ver info de nuestras sesiones online aquí.

 

¡Espero que este post te haya ayudado a tener esperanza y ver que un futuro es posible desde otro lugar!

Te mando un abrazo.

Marta Castelos